Historias secretas de una mamá en lactancia

Cuando somos mamás por primera vez, muchas veces los miedos y la desinformación nos hacen dudar del mejor camino para llevar a nuestros bebés. Terminamos actuando en base a la poca información que tenemos o en base a lo que nos dicen las personas que tenemos cerca según su propia experiencia.

Cuando tuve a mi primer hijo, no tenía conocimientos sobre lactancia y desde el principio inicié con una alimentación mixta, lo que resultó en que antes de los 3 meses dejé de darle pecho. Imagínense ahora después de tantos años, soy coach de lactancia materna!

Con mi segundo hijo (15 años más tarde!) me preparé y leí mucho sobre el tema, estaba decidida a dar leche materna a mi bebé. Mi corazón deseaba que fuese por el mayor tiempo posible pero la verdad que mi mente me decía que máximo lograría 6 meses si acaso.

¿Quieres saber si lo logré? Bueno, en principio, la cesarea no salió como esperaba, pero al fin luego de 6 horas tuve a mi bebé en mis brazos y se enganchó de inmediato: ¡primera prueba superada! Desde allí, tratamos de vivir un día a la vez.

En esos primeros meses conocí lo que duelen los pezones rotos y las perlas de leche. Pero ¿saben qué? fueron meses exitosos porque cada vez que iba al pediatra el bebé salía perfecto de peso y talla, lo que me animaba a seguir adelante. Yo pensaba "Bueno, vamos bien, tratemos un mes más" y así llegamos a los 6 meses... Me sentí feliz y orgullosa, pero ya estaba cansada porque el bebé seguía levantándose en las noches y dije “bueno... ya llegamos a los seis meses así que el bebé ya va a comer y dormir más”, pues eso no ocurrió. Decidimos mi esposo y yo modificar el entorno para mejorar la situación y compramos una cama tamaño King. La cama nos ayudó porque antes el bebé dormía en una cunita al lado de nuestra cama, y debía pararme sacarlo y volverlo a meter. Entonces me permití disfrutar de las bondades del colecho y descansé mucho más.

Mi hijo durmió por primera vez corrido a los 18 meses y poco a poco fue durmiendo mejor... No les niego que estuve tentada a dejar de darle pecho por el cansancio, pero a los dos años ya dormía toda la noche así que continuamos con la teta. Ya la pedía solo para dormir y si tenía un malestar.

Mamá amamantando

Ver esta foto me muestra que sí es posible lograr lo que anhelamos. Cuando le cuento a las mamás que asesoro que amamanté 3 años me ven con cara de loca! Y creo que yo hacía lo mismo cuando me hablaban de lactancia prolongada, hace unos años atrás, la verdad me parecía imposible...

Nunca pensé que podría amamantar por más de 6 meses

Cuando llegamos a los 3 años, conversamos con él sobre dejar la tetica y aceptó. Tuvo sus días de "recaída" en los que se puso un poco sensible durante unas semanas. Yo hablé mucho con él y le agradecí haberme permitido disfrutar este proceso tan hermoso. Le cantamos una canción de “bye bye a la tetica” y con mucho amor nos despedimos de nuestros tres bellos años de lactancia materna.

Hoy día me pregunto si lo volvería a hacer y la respuesta es sí...mil veces.

Gracias a esta experiencia hoy soy consejera de lactancia y he ayudado a muchas mamás a lograr una lactancia feliz y continua. Debo agradecer a mi familia por apoyarme y a mi esposo por ser parte importante o más bien, vital en este proceso.

Escribir mi historia de mamá y mi experiencia con la lactancia me ayuda a revivir esos momentos y valorar más todo lo que he logrado y aprendido. Sea cuál sea tu propio camino, lo importante es que sepas y tengas la confianza de que día a día puedes lograr lo que te propongas.

Carla Seijas